Hábitos de consumo:

  • La temperatura del agua que llega a los grifos debe estar entre 30 ºC y 35 ºC, es una temperatura más que suficiente para la comodidad en tu aseo personal.
  • Recuerda también a tus vecinos que deben revisar las fugas en los grifos y los goteos de agua. El simple goteo de un grifo significa una pérdida de 100 litros de agua al mes.
  • El mantenimiento de los sistemas de salida y llegada del agua al acumulador es importante para garantizar que la diferencia entre ambas no sea mayor de 20 ºC de manera continuada.  

 

Medidas tecnológicas:
 
  • Anima a tus vecinos a instalar cabezales de ducha de bajo consumo y perlizadores en sus grifos, reducen el consumo de agua y por tanto el consumo energético.
  • Si vas a realizar reformas en el sistema de producción de agua, instalar calderas de condensación o de baja temperatura con acumuladores, además de ser los sistemas más eficientes, permiten aunar calefacción y producción de ACS todo en un equipo.
  • El combustible de tu sistema de calderas es otro punto importante, el gas natural ahorra hasta un 36% sobre el gasóleo y el fuelóleo.
  • Instalar un reloj programador que desconecte la bomba de recirculación del ACS durante las horas nocturnas reducirá el consumo eléctrico.
  • Otra opción para la producción de ACS es la energía solar térmica o la biomasa. Son energías renovables que pueden proporción parte de las necesidades de ACS y cumplir con el Reglamento de Instalaciones Térmicas en Edificios para el calentamiento de piscinas cubiertas o al aire libre.
  • Instalar grifos pulsadores temporizados es la mejor opción en caso de existir aseos en zonas comunes, como por ejemplo en el garaje.
  • El aislamiento correcto de las tuberías y de los depósitos de almacenamiento es una medida importante para reducir las pérdidas de energía en las instalaciones de ACS.