Hábitos de consumo:

  • Es importante sectorizar la iluminación artificial de las zonas comunes, como zonas de paso, rellanos y pasillos. Se pueden instalar temporizadores electrónicos o detectores de presencia que enciendan y apaguen la luz automáticamente. Otra posibilidad es aumentar el número de pulsadores, de modo que sólo se enciendan las luces más cercanas al lugar donde se encuentra el usuario.
  • ​Si ya tienes temporizadores, debes verificar el tiempo de encendido de las luces. Su reducción puede ayudarte a reducir los gastos de electricidad.
  • Limpiar lámparas y luminarias es muy importante, ya que su limpieza repercute en el rendimiento de las mismas. El polvo acumulado en los sistemas de iluminación puede provocar la pérdida de hasta un 10% en la iluminación.
 

Medidas tecnológicas:

En la iluminación interior de tu edificio:
  • Tubos fluorescentes con balastos electromagnéticos (se reconocen porque parpadean al encenderse y emiten un ligero zumbido): se pueden cambiar los balastos electromágneticos por electrónicos, consiguiendo ahorros energéticos del 25% y eliminan el ruido de la lámpara como también el molesto parpadeo del encendido. O, aun mejor, puedes sustituir los fluorescentes por tubos Led, que son las lámparas más eficientes en el mercado, ahorrando hasta un 65% y con una vida útil de 50.000 horas.
  • Incandescentes: cámbialas por lámparas de bajo consumo o Led. Reducirás el consumo energético hasta un 80%. Además, las lámparas de bajo consumo duran entre 8 y 10 veces más que las lámparas convencionales, en el caso del Led, hasta 25 veces más.
  • Halógenas: se pueden sustituir por halógenas de bajo consumo (consiguiendo ahorros hasta un 40%) o, si quieres la iluminación más eficiente, instala tecnología a Led (ahorrando hasta un 85%).
 
Iluminación exterior:
  • Si estás utilizando lámparas de vapor de mercurio las puedes sustituir por lámparas de vapor de sodio de alta presión o Led, que son las más eficientes.
  • En el jardín o demás zonas exteriores, se puede evitar que se queden luces encendidas mediante sistemas de célula fotoeléctrica, que apagan automáticamente la iluminación cuando detectan luz natural, o relojes astronómicos, con un reloj interno que controla las horas del amanecer y el atardecer.
  • En el mercado existen también sistemas de iluminación integrados con fuente solar que se pueden instalar en zonas comunes.