¿Cómo funciona?

Las calderas son equipos de calefacción en los que el aporte de calor proviene de la combustión de diferentes combustibles, los más habituales, gasóleo, gas natural, GLP -propano, butano-… Este aporte de calor se aprovecha para calentar un fluido, que generalmente es agua, y que va a realizar un recorrido a través de un sistema de distribución para el calentamiento de la estancia o vivienda. Estos equipos alcanzan rendimientos del 90%.

Según el tipo de combustión las calderas pueden ser:

  • Atmosféricas: calderas que realizan la combustión con el aire de la estancia en donde están ubicadas. Estas calderas dejan de venderse en 2010, ya que no tienen salida de humos controlada.

  • Estancas: calderas en las que la admisión de aire y evacuación de los gases se realiza en una cámara cerrada, sin contacto con la estancia en donde está ubicada. Esta caldera tiene un rendimiento mayor que la anterior.

Además de la clasificación anterior, existen en el mercado calderas con modulación automática de la llama, que minimizan los arranques y paradas de la caldera y regulan el nivel de la llama a las necesidades reales, ahorrando así energía.

Las calderas en general, se clasifican en función del rendimiento energético, de 1 a 4 estrellas, siendo la de 4 estrellas la más eficiente. Esta clasificación se eliminará en un futuro, pero está vigente mientras no se apruebe la nueva clasificación energética para calderas.
 

¿Cómo transporta el calor?

Los sistemas de distribución más habituales para las calderas convencionales son:

  • Radiadores: elementos que intercambian el calor entre el agua caliente y el espacio que se va a calentar.

  • Suelo radiante: en este sistema de distribución los radiadores se sustituyen por un sistema de tubos que se colocan por debajo del suelo, y por ellos circula el agua caliente. En este caso el suelo se convierte en emisor de calor. Este sistema no requiere temperaturas del agua tan elevadas y distribuye homogéneamente el calor por lo que es más eficiente.
     

¿Qué caldera comprar?

A la hora de adquirir una caldera, aunque sean más caras es preferible optar por calderas de condensación o baja temperatura, que son más eficientes. Otro factor a tener en cuenta es que tenga modulación de la llama automática. Si vas a instalar el sistema de distribución o a cambiarlo, plantéate instalar suelo radiante en tu vivienda en vez de radiadores, ganarás en confort y ahorrarás energía.


¿Qué tipo de climatización ofrece?
Las calderas convencionales sólo pueden aportar calefacción a nuestras viviendas. Si deseas tener refrigeración tendrás que instalar un equipo específico.
 


A tener en cuenta

Ventajas:

Aportan calefacción en tu vivienda y son aptas también para la producción de ACS (agua caliente sanitaria).

Este tipo de calderas tiene una vida útil elevada, de 15 a 20 años.

Desventajas:

  • En comparación con calderas más eficientes, operan a temperaturas muy elevadas que hace que el consumo de combustible sea mayor.


¿Cómo se utiliza correctamente?
El uso de este tipo de calderas es muy sencillo, sólo se enciende y se apaga en función de la demanda de calefacción o no.


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